miércoles, 12 de diciembre de 2012

Capítulo 11:

Quiero dedicar el cap a Almu, por comentar 
y valorar siempre tanto esta como la otra historia. 
¡Mil gracias, bonita! 

Ha sido un día horrible. Demasiado trabajo, tres reportajes y dolor de cabeza, estoy agotada… Salgo de Globomedia dispuesta a pedir un taxi, ya que cuando Dani me dejó aquí por la mañana no pensé en cómo me volvería.

Bajo los escalones de la entrada y giro a la derecha, pero justo cuando voy a llamar para pedir el taxi un coche blanco entra a toda velocidad en el aparcamiento. Tengo que echarme hacia atrás para que no me atropelle y a los pocos segundos descubro quién es ese loco.

-¿Dani? ¿Qué haces aquí? –me hace un gesto para que me acerque y me asomo por la ventanilla-.

-Creía que no llegaba a tiempo… Bueno, que te traje yo y no iba a dejar que te fueras sola, ¿no? –sonríe y me muerdo el labio instintivamente- Sube, anda.

Así lo hago, subo a su coche como esta mañana y pongo el CD de Supersubmarina, después, le saludo. Se ríe y me encojo de hombros.

-¿Qué? Lo primero es lo primero, chaval.

-Claro, claro, no te lo niego… -le doy un puñetazo en el hombro y se lleva la mano a donde le he pegado- Serás bestia…

-No soy bestia, soy de Vallecas, y eso te pasa por reírte de mí.

-Lo tendré en cuenta la próxima vez que vaya a burlarme de ti.

-Eso es, a la Pedroche se la respeta, eh… -me cruzo de brazos y tarareo una canción-.

-No, me refiero a que seguiré riéndome de ti pero me apartaré antes de que me pegues –me río y se muerde el labio- Bueno, ¿te dejo en casa o quieres hacer algo?

-Depende lo que sea “hacer algo”, porque me encuentro fatal… -me mira extrañado y se para en un semáforo-.

-¿Qué te pasa?

-Me duele mucho la cabeza, ha sido un día un poco asqueroso –sonríe tiernamente y  me pellizca la mejilla-.

-Bueno, entonces si quieres te llevo a casa y así descansas…

-¡No! Quiero decir… Si no tienes nada que hacer, prefiero no estar sola –sonrío y arranca de nuevo-.

-Vale, pues pensaba llevarte al cine, pero si estás pachucha vamos a mi casa y vemos una peli allí ¿te apetece? –asiento sonriendo y llegamos a su casa en pocos minutos-.

Subimos por la escalera, ya que el ascensor está roto y abre la puerta de su casa.

-Mira en aquella estantería y elige la peli que quieras –sonrío y me pongo a mirar todas las películas una a una-.

-No sabía que fueras tan romántico… -me giro y le miro sonriendo-.

-He cambiado mucho, Pedroche, ya te lo dije –se acerca a mí y se pone detrás- ¿cuál quieres?

-Hmm… ‘Pretty Woman’, ¿te apetece? –sonríe y asiente- Pues cógela, que no llego… -se ríe y alcanza la película de la estantería-.

-¿Tienes hambre? –niego y voy detrás de él sin saber bien qué hacer- ¿Ni de chuches tampoco?

-¿Tienes chuches? –pregunto como una niña pequeña y me da una bolsa de un cajón- Esto sí, ves…

-Ponte cómoda, anda… -se ríe y se agacha a poner la película en el DVD-.

-Dani… Trae una mantita o algo, que tengo frío, porfa –sonríe tiernamente y me da una manta de un armario-.

Me echo la manta por encima y me tapo hasta el cuello torpemente. Se ríe al verme y me quita la manta.

-Trae anda, desastre… -me pone la manta por la espalda a modo de capa y la espachurro contra mi pecho-.

-¡Gracias! –sonrío contenta y se sienta a mi lado-.

Apaga la luz y le da al play, la película empieza y a los pocos minutos pasa un brazo por mi hombro y apoyo la cabeza en su pecho.

El cansancio de todo el día empieza a pasar factura y noto como se me cierran los ojos. Intento no dormirme y noto un beso en la frente. Sonrío y me acurruco con la manta como una niña pequeña.

-Cris, ¿te has dormido? –asiento con la cabeza y se ríe flojito-.

Me cubre con la manta un hombro que ha quedado descubierto y sonrío mirando el final de la película.

Lo intento, pero no puedo evitar que caigan un par de lagrimillas de emoción, y cuando va a levantarse para encender la luz le agarro de la camisa.

-No, Dani. Pon otra peli, que estoy a gustito… -le miro tierna y sonríe ampliamente-.

-¿Love story? –asiento y tras ponerla, vuelve a sentarse a mi lado-.

Esta vez soy yo la que se acomoda en su pecho y cuando acaba esa película le pido otra.

Y así paso la tarde del lunes, con un chico al que hace tres días odiaba a muerte y del que ahora no me apetece separarme ni para comer. No sé si él se sentirá igual, ni si esto llevará a alguna parte, lo que tengo cada vez más claro es que sí, que ha cambiado. Ni siquiera parece la misma persona, excepto por esa sonrisa.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Capítulo 10:


*Narra Cris*

Ya son las  nueve y media y, para variar, no sé qué ponerme. Vacío el armario tres veces y al final opto por unos vaqueros, botas negras y camiseta de tirantes.

En realidad, no sé qué ha pasado… Hace dos días Dani y yo no podíamos ni mirarnos a la cara de lo que nos odiábamos, ¿y ahora? Si hasta me apetece verle… No sé, parece que ha cambiado, quiero que me lo demuestre.

Me da un toque al móvil y bajo al portal.

Le veo apoyado en el coche aún con el móvil en la mano y me acerco a él sonriendo.

-No sufras tanto, que ya estoy aquí –alza la cabeza y se ríe-.

-Buenos días, Pedrochada –me coge de la cintura y me da dos besos largos-.

-¿Pedrochada? –suelto una carcajada y entro en el coche. No contesta y se limita a sonreír-.

-Bueno… ¿A dónde quieres ir? Conozco un par de bares en el centro que están bien, y luego ya, mi casa.

-Tu casa me trae malos recuerdos…  -su expresión cambia y me mira de reojo-.

-¿Por? Si me he mudado desde qu… -le corto y sonrío-.

-Que no es por eso, tonto, es por la otra noche –sonríe y coge una carretera poco transitada- ¿qué es esto, Martínez? ¿me vas a raptar?

-No me hace falta, vendrías conmigo a cualquier parte si te lo pidiera, bonita.

-Eso que te lo crees tú, guapo –me río y pone un CD en el coche-.

-Tiempo al tiempo… -me guiña un ojo y me quedo completamente desconcertada con su respuesta-.

-¿Quiénes son? Me gusta –cambio de tema y cojo la caja del CD-.

-Supersubmarina, son amigos míos, si dan algún concierto pronto por aquí te invito, ¿quieres?

-Hombre, ¡por mí encantada! –sonrío y subo un poco el volumen-.

-Sí, pero la entrada te la pagas tú, eh… -suelto una carcajada y sacudo la cabeza-.

-Qué caballero… Así me gusta…

Le llaman al móvil y lo coge del bolsillo dando un volantazo. Descuelga y saluda efusivamente.

-¡Ey, ¿qué tal todo?! Pues yo bien, disfrutando del verano… Sí, ya estoy en Madrid, un día de estos nos vemos… ¿Mañana? A las doce en los estudios, vale, sí, claro que puedo… Hasta luego, gracias.

-¿Qué? ¿La novia? –sonríe y guarda el móvil-.

-¿Estás celosa, Pedroche? –me mira desafiante y agarro el volante-.

-¡Dani, que nos estrellamos! –vuelve a mirar a la carretera- y no, para nada.

-No tengo novia, era Flo, por un proyecto que empezamos en mayo, en Cuatro.

-¿No jodas? ¿Tú vas a ser la competencia del Selo?

-¡Eso parece! ¿Es que te gusta el programa o qué? –sonríe-.

-Soy la reportera, trabajo allí…

-Ya lo sé, tonta, te estaba vacilando. Me gusta mucho como trabajas, no sé, eres muy cercana con la gente y todos los famosos te adoran ¿cómo lo haces?

-Encanto natural… -me río y aparca el coche enfrente de un bar-.

-¿Te lo tienes muy creído tú, no? –bajo y entramos al bar-.

-Bueno, porque puedo, Martínez. Espero que estés a la altura, a ver quién desbanca a quién…

Pone esa media sonrisa por la que ahora en vez de asco siento que hasta me gusta, me parece sexy.

Me siento en una mesa alejada del resto a pesar de que no hay mucha gente y se sienta en frente. Pedimos el desayuno y desayunamos tranquilamente, riéndonos y hablando de todo un poco. Cuando empiezan las sonrisas tontas me pongo nerviosa y me acabo rápido el desayuno, provocando su risa.

-Dani, se me hace tarde… ¿Me llevas a casa o cojo un taxi? –termina y se levanta-.

-¿Qué tienes que hacer tan importante? –sonríe y paga la cuenta- Te llevo yo.

-Que algunas trabajamos, majo… 

-¡Es verdad! Pues si quieres te llevo a Globomedia directamente y así veo a Mateo, que hace mucho que no le veo.

-¿Conoces a Dani? –subo al coche y ponemos rumbo a mi trabajo-.

-Sí, somos bastante amigos, fue de los primeros que confió en mí en este mundillo.

-Ah, pues no lo sabía… Por cierto, gracias por la invitación.

-Nada, ya me la devolverás –sonríe y vuelvo a poner el CD de Supersubmarina- ¿Te gustan, eh?

-Sí, mucho, ya te lo he dicho –sonrío y miro por la ventanilla hasta que llegamos-.

Bajo del coche y justo entran Berta, Dani y Patricia. Les llamo y los dos Danis se abrazan, mientras que Patri y Berta me lanzan miradas de “qué pasa aquí”.

Al rato de estar en la puerta charlando los cinco, Dani dice que se tiene que ir. Se despide de todos y se 
acerca a mí, bajo la atenta mirada de los otros.

-Pedrochada, por si no nos vemos antes del miércoles, suerte con tu examen… Aunque vas a suspender.

-Muchas gracias Daniel, qué ánimos…

-Sigo tus indicaciones… -me guiña un ojo y nos miran sin entender nada- Bueno, ya nos veremos –se acerca a mí y me coge de la cintura dejando esta vez un largo beso en mi mejilla derecha-.

-Vale, adiós Dani –sonrío y me coge la mano dejando una pequeña notita en ella. Sonríe y sale de allí con el coche más rápido que una bala-.

Patri y Berta se acercan a mí corriendo y me arrebatan  la nota de la mano. La leo en voz alta y al leerla sonrío como una tonta, mientras ellas me piden que les cuente de qué va esto.

“Haré que olvides todo lo malo”

PD: Siento muchísimo el retraso con los caps, tanto en esta historia como en la otra, pero ha sido por falta de tiempo. Gracias por seguir ahí a pesar de todo (a las que aún sigáis). Comentad qué os parece, porfi, que para mí es importante. ¡Besitos!     -Anonymous.