*Narra Cris*
Ya son las nueve y
media y, para variar, no sé qué ponerme. Vacío el armario tres veces y al final
opto por unos vaqueros, botas negras y camiseta de tirantes.
En realidad, no sé qué ha pasado… Hace dos días Dani y yo no
podíamos ni mirarnos a la cara de lo que nos odiábamos, ¿y ahora? Si hasta me
apetece verle… No sé, parece que ha cambiado, quiero que me lo demuestre.
Me da un toque al móvil y bajo al portal.
Le veo apoyado en el coche aún con el móvil en la mano y me
acerco a él sonriendo.
-No sufras tanto, que ya estoy aquí –alza la cabeza y se
ríe-.
-Buenos días, Pedrochada –me coge de la cintura y me da dos
besos largos-.
-¿Pedrochada? –suelto una carcajada y entro en el coche. No
contesta y se limita a sonreír-.
-Bueno… ¿A dónde quieres ir? Conozco un par de bares en el
centro que están bien, y luego ya, mi casa.
-Tu casa me trae malos recuerdos… -su expresión cambia y me mira de reojo-.
-¿Por? Si me he mudado desde qu… -le corto y sonrío-.
-Que no es por eso, tonto, es por la otra noche –sonríe y
coge una carretera poco transitada- ¿qué es esto, Martínez? ¿me vas a raptar?
-No me hace falta, vendrías conmigo a cualquier parte si te
lo pidiera, bonita.
-Eso que te lo crees tú, guapo –me río y pone un CD en el
coche-.
-Tiempo al tiempo… -me guiña un ojo y me quedo completamente
desconcertada con su respuesta-.
-¿Quiénes son? Me gusta –cambio de tema y cojo la caja del
CD-.
-Supersubmarina, son amigos míos, si dan algún concierto
pronto por aquí te invito, ¿quieres?
-Hombre, ¡por mí encantada! –sonrío y subo un poco el
volumen-.
-Sí, pero la entrada te la pagas tú, eh… -suelto una
carcajada y sacudo la cabeza-.
-Qué caballero… Así me gusta…
Le llaman al móvil y lo coge del bolsillo dando un
volantazo. Descuelga y saluda efusivamente.
-¡Ey, ¿qué tal todo?! Pues yo bien, disfrutando del verano…
Sí, ya estoy en Madrid, un día de estos nos vemos… ¿Mañana? A las doce en los
estudios, vale, sí, claro que puedo… Hasta luego, gracias.
-¿Qué? ¿La novia? –sonríe y guarda el móvil-.
-¿Estás celosa, Pedroche? –me mira desafiante y agarro el
volante-.
-¡Dani, que nos estrellamos! –vuelve a mirar a la carretera-
y no, para nada.
-No tengo novia, era Flo, por un proyecto que empezamos en
mayo, en Cuatro.
-¿No jodas? ¿Tú vas a ser la competencia del Selo?
-¡Eso parece! ¿Es que te gusta el programa o qué? –sonríe-.
-Soy la reportera, trabajo allí…
-Ya lo sé, tonta, te estaba vacilando. Me gusta mucho como
trabajas, no sé, eres muy cercana con la gente y todos los famosos te adoran
¿cómo lo haces?
-Encanto natural… -me río y aparca el coche enfrente de un
bar-.
-¿Te lo tienes muy creído tú, no? –bajo y entramos al bar-.
-Bueno, porque puedo, Martínez. Espero que estés a la
altura, a ver quién desbanca a quién…
Pone esa media sonrisa por la que ahora en vez de asco
siento que hasta me gusta, me parece sexy.
Me siento en una mesa alejada del resto a pesar de que no
hay mucha gente y se sienta en frente. Pedimos el desayuno y desayunamos
tranquilamente, riéndonos y hablando de todo un poco. Cuando empiezan las
sonrisas tontas me pongo nerviosa y me acabo rápido el desayuno, provocando su
risa.
-Dani, se me hace tarde… ¿Me llevas a casa o cojo un taxi?
–termina y se levanta-.
-¿Qué tienes que hacer tan importante? –sonríe y paga la
cuenta- Te llevo yo.
-Que algunas trabajamos, majo…
-¡Es verdad! Pues si quieres te llevo a Globomedia directamente
y así veo a Mateo, que hace mucho que no le veo.
-¿Conoces a Dani? –subo al coche y ponemos rumbo a mi
trabajo-.
-Sí, somos bastante amigos, fue de los primeros que confió
en mí en este mundillo.
-Ah, pues no lo sabía… Por cierto, gracias por la
invitación.
-Nada, ya me la devolverás –sonríe y vuelvo a poner el CD de
Supersubmarina- ¿Te gustan, eh?
-Sí, mucho, ya te lo he dicho –sonrío y miro por la
ventanilla hasta que llegamos-.
Bajo del coche y justo entran Berta, Dani y Patricia. Les
llamo y los dos Danis se abrazan, mientras que Patri y Berta me lanzan miradas
de “qué pasa aquí”.
Al rato de estar en la puerta charlando los cinco, Dani dice
que se tiene que ir. Se despide de todos y se
acerca a mí, bajo la atenta
mirada de los otros.
-Pedrochada, por si no nos vemos antes del miércoles, suerte
con tu examen… Aunque vas a suspender.
-Muchas gracias Daniel, qué ánimos…
-Sigo tus indicaciones… -me guiña un ojo y nos miran sin
entender nada- Bueno, ya nos veremos –se acerca a mí y me coge de la cintura
dejando esta vez un largo beso en mi mejilla derecha-.
-Vale, adiós Dani –sonrío y me coge la mano dejando una
pequeña notita en ella. Sonríe y sale de allí con el coche más rápido que una
bala-.
Patri y Berta se acercan a mí corriendo y me arrebatan la nota de la mano. La leo en voz alta y al
leerla sonrío como una tonta, mientras ellas me piden que les cuente de qué va
esto.
“Haré que olvides
todo lo malo”
¡En serio no sabes las ganas que tenia yo de leerte bonita!
ResponderEliminarEsta historia me encanta,no se tiene algo diferente,particular y eso hace que me llame mucho la curiosidad.
Adoro mucho en el punto en el que estan ahora,como volviendo a intentarlo,dejando a un lado el pasado (algo que aun no sabemos y que me tiene mas que intrigada y que espero que desveles pronto porque sino muero de curiosidad jajaja) pero aun tiene sus ya famosos piques aunque sin ese rencor de por medio.
Estoy deseando saber como surge todo,como empieza su historia.
Muchas ganas de mas cielo.
Un besito.
Tú ya sabes que me encantan tus capítulos, los echaba de menos, y sigo teniendo ganas de saber que hizo Dani :) siguiente pronto :D
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