sábado, 8 de diciembre de 2012

Capítulo 10:


*Narra Cris*

Ya son las  nueve y media y, para variar, no sé qué ponerme. Vacío el armario tres veces y al final opto por unos vaqueros, botas negras y camiseta de tirantes.

En realidad, no sé qué ha pasado… Hace dos días Dani y yo no podíamos ni mirarnos a la cara de lo que nos odiábamos, ¿y ahora? Si hasta me apetece verle… No sé, parece que ha cambiado, quiero que me lo demuestre.

Me da un toque al móvil y bajo al portal.

Le veo apoyado en el coche aún con el móvil en la mano y me acerco a él sonriendo.

-No sufras tanto, que ya estoy aquí –alza la cabeza y se ríe-.

-Buenos días, Pedrochada –me coge de la cintura y me da dos besos largos-.

-¿Pedrochada? –suelto una carcajada y entro en el coche. No contesta y se limita a sonreír-.

-Bueno… ¿A dónde quieres ir? Conozco un par de bares en el centro que están bien, y luego ya, mi casa.

-Tu casa me trae malos recuerdos…  -su expresión cambia y me mira de reojo-.

-¿Por? Si me he mudado desde qu… -le corto y sonrío-.

-Que no es por eso, tonto, es por la otra noche –sonríe y coge una carretera poco transitada- ¿qué es esto, Martínez? ¿me vas a raptar?

-No me hace falta, vendrías conmigo a cualquier parte si te lo pidiera, bonita.

-Eso que te lo crees tú, guapo –me río y pone un CD en el coche-.

-Tiempo al tiempo… -me guiña un ojo y me quedo completamente desconcertada con su respuesta-.

-¿Quiénes son? Me gusta –cambio de tema y cojo la caja del CD-.

-Supersubmarina, son amigos míos, si dan algún concierto pronto por aquí te invito, ¿quieres?

-Hombre, ¡por mí encantada! –sonrío y subo un poco el volumen-.

-Sí, pero la entrada te la pagas tú, eh… -suelto una carcajada y sacudo la cabeza-.

-Qué caballero… Así me gusta…

Le llaman al móvil y lo coge del bolsillo dando un volantazo. Descuelga y saluda efusivamente.

-¡Ey, ¿qué tal todo?! Pues yo bien, disfrutando del verano… Sí, ya estoy en Madrid, un día de estos nos vemos… ¿Mañana? A las doce en los estudios, vale, sí, claro que puedo… Hasta luego, gracias.

-¿Qué? ¿La novia? –sonríe y guarda el móvil-.

-¿Estás celosa, Pedroche? –me mira desafiante y agarro el volante-.

-¡Dani, que nos estrellamos! –vuelve a mirar a la carretera- y no, para nada.

-No tengo novia, era Flo, por un proyecto que empezamos en mayo, en Cuatro.

-¿No jodas? ¿Tú vas a ser la competencia del Selo?

-¡Eso parece! ¿Es que te gusta el programa o qué? –sonríe-.

-Soy la reportera, trabajo allí…

-Ya lo sé, tonta, te estaba vacilando. Me gusta mucho como trabajas, no sé, eres muy cercana con la gente y todos los famosos te adoran ¿cómo lo haces?

-Encanto natural… -me río y aparca el coche enfrente de un bar-.

-¿Te lo tienes muy creído tú, no? –bajo y entramos al bar-.

-Bueno, porque puedo, Martínez. Espero que estés a la altura, a ver quién desbanca a quién…

Pone esa media sonrisa por la que ahora en vez de asco siento que hasta me gusta, me parece sexy.

Me siento en una mesa alejada del resto a pesar de que no hay mucha gente y se sienta en frente. Pedimos el desayuno y desayunamos tranquilamente, riéndonos y hablando de todo un poco. Cuando empiezan las sonrisas tontas me pongo nerviosa y me acabo rápido el desayuno, provocando su risa.

-Dani, se me hace tarde… ¿Me llevas a casa o cojo un taxi? –termina y se levanta-.

-¿Qué tienes que hacer tan importante? –sonríe y paga la cuenta- Te llevo yo.

-Que algunas trabajamos, majo… 

-¡Es verdad! Pues si quieres te llevo a Globomedia directamente y así veo a Mateo, que hace mucho que no le veo.

-¿Conoces a Dani? –subo al coche y ponemos rumbo a mi trabajo-.

-Sí, somos bastante amigos, fue de los primeros que confió en mí en este mundillo.

-Ah, pues no lo sabía… Por cierto, gracias por la invitación.

-Nada, ya me la devolverás –sonríe y vuelvo a poner el CD de Supersubmarina- ¿Te gustan, eh?

-Sí, mucho, ya te lo he dicho –sonrío y miro por la ventanilla hasta que llegamos-.

Bajo del coche y justo entran Berta, Dani y Patricia. Les llamo y los dos Danis se abrazan, mientras que Patri y Berta me lanzan miradas de “qué pasa aquí”.

Al rato de estar en la puerta charlando los cinco, Dani dice que se tiene que ir. Se despide de todos y se 
acerca a mí, bajo la atenta mirada de los otros.

-Pedrochada, por si no nos vemos antes del miércoles, suerte con tu examen… Aunque vas a suspender.

-Muchas gracias Daniel, qué ánimos…

-Sigo tus indicaciones… -me guiña un ojo y nos miran sin entender nada- Bueno, ya nos veremos –se acerca a mí y me coge de la cintura dejando esta vez un largo beso en mi mejilla derecha-.

-Vale, adiós Dani –sonrío y me coge la mano dejando una pequeña notita en ella. Sonríe y sale de allí con el coche más rápido que una bala-.

Patri y Berta se acercan a mí corriendo y me arrebatan  la nota de la mano. La leo en voz alta y al leerla sonrío como una tonta, mientras ellas me piden que les cuente de qué va esto.

“Haré que olvides todo lo malo”

PD: Siento muchísimo el retraso con los caps, tanto en esta historia como en la otra, pero ha sido por falta de tiempo. Gracias por seguir ahí a pesar de todo (a las que aún sigáis). Comentad qué os parece, porfi, que para mí es importante. ¡Besitos!     -Anonymous. 

2 comentarios:

  1. ¡En serio no sabes las ganas que tenia yo de leerte bonita!

    Esta historia me encanta,no se tiene algo diferente,particular y eso hace que me llame mucho la curiosidad.

    Adoro mucho en el punto en el que estan ahora,como volviendo a intentarlo,dejando a un lado el pasado (algo que aun no sabemos y que me tiene mas que intrigada y que espero que desveles pronto porque sino muero de curiosidad jajaja) pero aun tiene sus ya famosos piques aunque sin ese rencor de por medio.

    Estoy deseando saber como surge todo,como empieza su historia.

    Muchas ganas de mas cielo.

    Un besito.

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  2. Tú ya sabes que me encantan tus capítulos, los echaba de menos, y sigo teniendo ganas de saber que hizo Dani :) siguiente pronto :D

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