lunes, 17 de septiembre de 2012

Capítulo 4:


-¿Sigues viviendo en Vallecas, no? -me mira por el espejo y le contesto borde-.

-Sí.

-Joder chica, encima que te hago de taxista... -se concentra en la carretera y alzo el dedo corazón-.

-Oye, que yo no te he pedido nada, imbécil. -Se limita a sonreír. Esa sonrisa que si no le odiara, me volvería loca, como a cualquier chica-.

-Cris, he perdido las llaves... -Irene rebusca torpemente en el bolso y me pongo a buscar yo también-.

-¡Joder, Irene! No podemos ir a mi casa con lo borracha que vas, ¿qué quieres? ¿Que durmamos en la calle? -Dani se ríe y le grito desde el asiento de atrás- ¿De qué te ríes tú?

-Nada, chica, pero no me negarás que es una situación bastante cómica... Vaya un desastre, si es que sois unas crías...

-Que te calles ya, joder. Y mira a la puta carretera, que te vas a dejar los ojos en mis tetas.

-Más quisieras tú que te tocara con un palo, niña.

-¡Cerdo! ¡Que dejes de llamarme niña!

-Pues lo que eres...

-Pues al menos soy más madura que tú. -Se ríe ruidosamente y aparca el coche en la puerta de su casa, la recuerdo- ¿Qué crees que haces?

-¿Pues no lo ves? No tenéis donde dormir, así que aparca un poquito tu orgullo y subid a mi casa, que son las tres de la mañana y hace frío. Cuando a tu amiga se le pase la borrachera os llevo a tu casa.

-Vale.

Dani coge a Irene en brazos para subirla por la escalera y abre la puerta al llegar a su casa en un cuarto piso. La verdad, agradezco el detalle de que haya subido él a Irene, yo no habría podido mantenerla de pie ni tres escalones.

Acompaño a Irene al baño y le quito los tacones. Vomita dos veces más y la llevo hasta el sofá, me siento con ella y Dani le lleva un vaso de agua. Más que bebérselo, se lo tira encima, y a los tres minutos se queda dormida en el sofá. Intento despertarla pero está dormida como un tronco, y yo estoy agotada y quiero irme a casa.

Me llevo las manos a la cara y suspiro.

-¿Por qué me sale todo tan mal? -Dani aparece por detrás y me levanto del sofá-.

-¿Qué pasa? -se ha duchado y lleva un pantalón ancho de pijama y una sudadera-.

-Que se ha quedado dormida y hasta que no se despierte no puedo volver a casa, eso pasa. No voy a 
dejarla aquí sola.

-Pues quédate a dormir -se cruza de brazos y frunzo el ceño-.

-¿Bromeas?

-No, no bromeo. Estás agotada, tu amiga está durmiendo y son las tres y media de la mañana. Acuéstate y cuando se despierte os llevo a casa si quieres, venga... -Me habla con voz dulce, cosa que no entiendo y suspiro resignada-.

-Vale... ¿Dónde duermo?

-Pues en mi cama. No tengo habitación de invitados y el sofá está ocupado...

-¿Y  tú dónde duermes? -alzo una ceja-.

-Pues contigo, no querrás que me acueste en el suelo. -Suelto una carcajada-.

-Tú sueñas, chaval. Dame una manta y me acuesto en el suelo yo. No vas a dormir conmigo, y no voy a dejar que duermas tú en el suelo.

-Vale, vale, joder... Qué bordes estamos, encima que te ofrezco mi dulce morada...

-¿Tú es que no te tomas nunca las cosas en serio? Joder.

-Venga, ve a acostarte, yo me espero un rato despierto. De todas formas no creo que tu amiga tarde mucho en despertar. Date una ducha si quieres...

-Vale. -Me meto en el cuarto de baño y a los quince minutos asomo la cabeza por la puerta- ¡Daniel! ¡Dani!

-¿Qué quieres?

-Que me des una toalla... -sonríe de lado y se acerca al baño-.

-O sea, que ahora estás desnuda y yo podría entrar si quisiera... -Cierro la puerta y me pongo contra ella-.

-Ni se te ocurra. -Se ríe y oigo como se aleja. Me da la toalla y una camiseta suya para dormir. Al menos no me ha dado la más corta que tenía, porque me llega por la mitad de los muslos-.

-¿Qué se dice? -está apoyado en el marco de la puerta. Me giro y pongo cara de pocos amigos-

-Imbécil. -Le doy la espalda y me agarra el brazo-.

-¿Alguna vez te han dicho que eres una maleducada? Niñata...

Entre el dolor que me provoca su mano en mi brazo, el cansancio de esa noche, lo que le odio y el mal humor que tengo, cuando voy a contestarle se me quiebra la voz y las lágrimas caen sin remedio por mis mejillas. Me suelta el brazo sorprendido y me meto en la cama escondiendo mi cara para que no me vea llorar. Le odio. No puedo odiarle más.

Estoy muerta de frío, pero no voy a decirle nada, evidentemente. A los pocos minutos creo que lo nota porque me echa un par de mantas por encima y me arropa, haciendo que todo mi frío desaparezca. Se sienta en una silla y se recuesta sobre la mesa. Le veo y, después de lo que está haciendo por nosotras, me da pena.

-Dani... -susurro hasta que me escucha- no duermas ahí, anda. Métete en la cama, no me importa.

-Gracias...

Levanta un poco las mantas y se mete en la cama. Es de matrimonio, y se queda separado de mí para no molestarme. Cuando se tapa vuelve a arroparme y yo me acerco un poco al centro de la cama instintivamente. Me aparta el flequillo de la cara y noto como el sueño invade mi cuerpo. Me duermo tratando de descubrir si las cosquillitas que siento en mi espalda son producto de mi imaginación o son sus manos...

3 comentarios:

  1. Que idiotas son, pero me enamora su idiotez, me enamora esa forma de odairse que tienen para terminar la noche con unas cosquillitas que seguri no son imaginarias.
    Es una forma diferente de ver la historia, es especial, es divertida, es ñoña, es perfecte, me encanta muchisimo princesita!

    ResponderEliminar
  2. Me he puesto a leer todos los caps de esta nueva historia y si la otra ya es buenísima para esta no tengo palabras...

    Es un inicio tan diferente al de resto de historias, me encanta. La verdad es que me pica mucho la curiosidad sobre qué paso en ese cumpleaños de Cris, no entiendo el por qué de ese "odio" entre los dos. Y pongo la palabra odio entre comillas porque estoy convencida de que eso no es odio, es amor y cariño camuflado.

    "Se limita a sonreír. Esa sonrisa que si no le odiara, me volvería loca, como a cualquier chica" Este párrafo me da la razón, le encanta su sonrisa, eso no es odio, pero la que se tiene que ir dando cuenta de eso es ella y seguro que lo hará poquito a poquito. Y no lo es, pero si realmente fuera odio, del odio al amor también hay un paso, y ese paso es muy pequeño.

    Su relación hasta el momento es dificilmente descriptible, esos piques, esas discusiones... hay tensión ahí, sexual seguro. Pero que después de tanto tiempo, que los dos recuerden perfectamente lo que sucedió en ese cumpleaños y que le den tanta importancia, hace volar mi imaginación y me lleva a pensar que lo de ellos des marcó a ambos, y eso para mí es amor, no sé de que tipo, pero es amor, estoy segura.

    Y como dato secundario te digo que adoro las relaciones de amistad Cris-Irene y Dani-Juanpe. Son especiales y divertidas.

    Siento mucho haber tardado tanto en comentar, pero quiero que sepas que esta historia me encanta tanto o más que la otra y que escribes simplemente genial. Así que haznos un favor a todas y no lo dejes NUNCA.

    Espero comentar más a menudo a partir de ahora, es increíble, espero el siguiente con muchísimas ganas bonita :)


    ResponderEliminar
  3. Se nota esa tension que tienen acumulada desde su ultimo encuentro, el cual parece que les ha perseguido siempre a los 2 y aunque da la sensacion de que no por ser algo bueno que lo recuerden y le den importancia quiere decir que les ha marcado que eso ha dejado una huella en su corazon y que ese rencor que se guardan estoy segura de que poco a poco se ira transformando y pasara de ser un supuesto odio a AMOR, estoy segura.Y si estoy tan segura es porque hay cosas que son evidentes,reacciones que demuestran muchas cosas.

    "Esa sonrisa que si no le odiara, me volvería loca, como a cualquier chica-."

    Porque tienen sus piques, se hablan borde, se "odian"...no todo puede ser tan negro cuando han acabado durmiendo juntos y el arropandola, se tienen que dar cuenta de sus sentimientos y estoy segura de que sera muy pronto...

    Me encanta esta historia, ganas infinitas de sabes como surge todo.

    GRACIAS por escribir tan jodidamente bien, solo te pido una cosa, no lo dejes nunca.

    ResponderEliminar